México ante la incertidumbre económica: estrategia y firmeza ante los aranceles
El titular de la Secretaría de Economía, Marcelo Ebrard, ha sido claro: México no entrará en recesión como lo pronosticó la OCDE, pero la evolución económica dependerá en gran medida de la política arancelaria de Estados Unidos. Aunque la organización internacional prevé una caída del 1.3% en 2025 y del 0.6% en 2026, estos escenarios se basan en la suposición de un incremento de 25% en los aranceles bilaterales entre México, Canadá y EE.UU. a partir de abril, lo que aún no es un hecho.

El riesgo de un aumento en los aranceles es real, especialmente ante la postura del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ya ha impuesto tasas del 25% al acero y al aluminio. Sin embargo, el gobierno de Claudia Sheinbaum ha tomado medidas preventivas, fortaleciendo la comunicación con sectores estratégicos como el automotriz y el de autopartes, que son fundamentales para las exportaciones mexicanas.
Lejos de entrar en pánico, México apuesta por la diplomacia y el diálogo económico para evitar represalias comerciales que puedan afectar la competitividad de América del Norte. Ebrard ha subrayado que el enfoque del gobierno es buscar soluciones inteligentes que minimicen el impacto de cualquier barrera comercial, evitando un escenario en el que las tarifas sean utilizadas como un arma política y económica.
La clave estará en la capacidad de México para negociar con firmeza, sin caer en provocaciones que afecten su estabilidad económica. En este contexto, la 4T ha demostrado que puede defender los intereses nacionales sin ceder ante presiones externas. El reto ahora es mantener el crecimiento, atraer inversión y consolidar a México como un actor clave en el comercio global.