Familiares de desaparecidos persisten en la búsqueda ante falta de apoyo oficial

A pesar de los desafíos y la falta de recursos, el colectivo Memoria, Verdad y Justicia de Acapulco continúa su incansable labor para localizar a sus familiares desaparecidos. Socorro Gil Guzmán, presidenta del colectivo y madre de Jhonatan, desaparecido el 5 de diciembre de 2018 en Acapulco, denunció las complicaciones enfrentadas durante 2024 debido a la negativa de recursos por parte de las autoridades. Esta situación los ha obligado a organizar rifas y colectas para financiar las brigadas de búsqueda en campo y las acciones de localización en vida.
Durante la inauguración de la trigésimo segunda Exposición Fotográfica Itinerante de Personas Desaparecidas en el estado de Guerrero, celebrada el primer sábado de cada mes en Acapulco, Gil Guzmán expresó su preocupación por la falta de mención del tema de desapariciones forzadas en los discursos y programas de la presidenta Claudia Sheinbaum. “El llamado es a que las autoridades hagan su trabajo, que frenen las desapariciones y busquen a nuestros desaparecidos”, declaró con firmeza. Lamentó que el gobierno federal no haya incluido estrategias específicas para atender esta crisis humanitaria.
El colectivo se ha visto obligado a sortear múltiples obstáculos, entre ellos la burocracia y la falta de apoyo logístico por parte de las instancias federales. Gil Guzmán explicó que, aunque la Comisión Estatal de Búsqueda de Personas (CEBP) programa las búsquedas y ofrece transporte e impresión de fichas, es la Fiscalía General de la República (FGR) quien debe autorizar los operativos y gestionar los recursos necesarios. Sin embargo, estos apoyos han sido negados sistemáticamente desde septiembre de 2023, después de que el colectivo localizara restos de 17 personas en una búsqueda realizada en el cerro de Carabalí.
“Cada vez ha sido más difícil que programen las búsquedas”, indicó Gil Guzmán, subrayando que las madres de los desaparecidos han tenido que financiar sus propias brigadas. La última búsqueda oficial en la que participaron se llevó a cabo en marzo en terrenos de Puerto Marqués, pero fue costeada con recursos del propio colectivo debido a la falta de apoyo gubernamental.
A pesar de las dificultades, Gil Guzmán afirmó que no se rendirán. “Nosotros vamos a seguir alzando la voz y luchando por nuestros familiares, por encontrarlos”, aseguró con determinación. La falta de apoyo oficial no ha disminuido su compromiso, sino que ha fortalecido su decisión de continuar con su labor humanitaria.
De cara a fin de año, el colectivo Memoria, Verdad y Justicia tiene previsto realizar una jornada de búsqueda en vida en municipios de la Costa Grande, incluyendo La Unión, Zihuatanejo, Petatlán y Tecpan de Galeana. Durante esta actividad, recorrerán prisiones, hospitales y calles, además de colocar fichas con información de las personas desaparecidas, con la esperanza de encontrar alguna pista que los acerque a sus seres queridos.
La situación de las familias buscadoras en Guerrero refleja una realidad dolorosa y compleja, donde la falta de recursos y apoyo institucional obstaculiza el derecho a la verdad y la justicia. No obstante, el esfuerzo y la determinación de las madres, como Socorro Gil Guzmán, continúan siendo un símbolo de resistencia y esperanza frente a la indiferencia oficial.