Educación Media Superior: Entre el “No Lugar” y la Promesa de Transformación

La educación media superior en México, con una matrícula de 5.5 millones de alumnos y 21,249 escuelas a nivel nacional, enfrenta una crisis de identidad pedagógica y múltiples desafíos estructurales. Especialistas, profesores y estudiantes coinciden en que este nivel educativo carece de un perfil propio y se encuentra en un “no lugar”, atrapado entre ser un propedéutico hacia la universidad o un remedial de la educación básica.
Manuel Gil Antón, Hugo Aboites y Sylvia Ortega Salazar, expertos en el tema, destacan que la ambigüedad histórica del bachillerato limita su impacto formativo. Ortega subraya que los subsistemas –33 en total– generan una administración insular con currículos diversos y enfoques dispersos, mientras que Gil Antón señala la urgencia de un debate nacional para redefinir el Marco Curricular Común (MCC) implementado desde 2023, que aún no ha demostrado mejorar los aprendizajes ni dar identidad al nivel.
Infraestructura y Recursos: Un Talón de Aquiles
Alumnos y docentes denuncian deficiencias severas en infraestructura. Mariana Corona, estudiante de la preparatoria oficial número 74 en el Estado de México, describe su escuela como una “cárcel” sin áreas verdes ni equipamiento adecuado, mientras que otros estudiantes critican la irrelevancia de los contenidos impartidos. Profesores como Abraham Mendieta y María del Carmen Pérez, ambos del sistema Conalep, exponen la precariedad de los talleres, donde ellos mismos deben reparar maquinaria con materiales inadecuados, poniendo en riesgo la seguridad de los estudiantes.
A pesar de las necesidades evidentes, el Presupuesto de Egresos de la Federación 2025 propone una reducción de más de 3 mil millones de pesos para educación media superior, asignando 132 mil 51 millones de pesos frente a los 135 mil 426 millones de 2024. Aunque el programa de becas universales incrementará su inversión a 40 mil 922 millones y se incorporarán más de 12 mil planteles al programa La Escuela es Nuestra, estas medidas no abordan directamente la calidad educativa ni las condiciones físicas de los planteles.
Deserción y Relevancia Educativa
El abandono escolar es otro desafío crítico. Aunque la SEP reportó una reducción de la tasa de deserción al 8.1% en 2023, aún persisten 1.7 millones de jóvenes fuera de las aulas. La eficiencia terminal alcanza apenas el 72.9%, mientras que estudiantes como Diana Arizmendi y Eduardo Fonseca expresan dudas sobre su preparación para el mercado laboral, evidenciando que las escuelas técnicas no siempre cumplen su promesa de empleabilidad.
Sylvia Ortega destaca que, tras la pandemia, la pérdida de aprendizajes y el deterioro de la socialización agravaron las brechas educativas. La percepción generalizada entre los alumnos es que lo que se enseña en las aulas carece de relevancia para sus proyectos de vida.
El Camino a Seguir
Hugo Aboites celebra la eliminación del examen único de ingreso, que durante 28 años generó deserción masiva al asignar planteles no deseados. Sin embargo, insiste en que el bachillerato necesita un propósito claro: no debe ser solo un filtro para la universidad ni un entrenamiento improvisado para el trabajo, sino un espacio formativo integral.
La educación media superior en México requiere más que ajustes administrativos; necesita una transformación profunda que integre a estudiantes, profesores y expertos en el diseño de políticas públicas. Solo así podrá superar su estatus de “no lugar” y convertirse en un pilar sólido para el futuro educativo y social del país.